sábado, 9 de diciembre de 2017

Destrasteando "potingues". Productos de "belleza".


Buenos días. Ayer tuve comida de empresa, fue fenomenal porque de verdad que me sirvieron un menú vegano buenísimo y verdaderamente me hicieron sentir muy integrada con el resto de comensales. Probé por primera vez el plátano macho y  quedé muy sorprendida de su buen y delicado sabor.


Para la ocasión, siempre nos arreglamos un poco más de lo habitual, como es costumbre. También decidí hacerme la manicura. No suelo pintarme las uñas, pero ayer me dispuse a hacerlo.

Me dí cuenta que tenía todavía bastantes esmaltes, a pesar de haber liquidado muchos en tiempos pasados.

He hecho limpieza, y he decidido quedarme con los que realmente utilizo (muy esporádicamente) a día de hoy. Pienso acabarlos (en principio) y ya nunca más reponerlos. Voy a prescindir de los esmaltes en breve, puesto que se pueden llevar unas manos la mar de bonitas y naturales, y siempre se les puede dar un toque de brillo aplicando un pelín de aceite.


Finalmente me he quedado con el trío de manicura francesa (rosa, blanco y brillo), el negro que me fascina y combina muy bien con mi estilo "rockerillo", y un rosa que me gustó en su día y a veces utilizo.


En cuanto se acaben, se acabaron los esmaltes. Quiero quitar todos los químicos posibles de mi vida y como en casi todo, me gusta la progresión, dejaré éstos hasta que se agoten.

He retirado unos cuantos que me quedaban que hacía años que no utilizaba, y me he quedado con los ya mencionados, un par de limas, guías, pulidor, y algún detallito para las uñas.

 También he retirado una espuma que no utilizo, y un par de cremas de aloe vera con otros ingredientes. En principio iba a indagarlos para ver si podía utilizarlos, pero no me apetece perder el tiempo buscando palabras ilegibles para algo que realmente ya no utilizo.

Además, hace mucho tiempo que uso un producto estrella para casi todo, no tóxico y envasado en cristal. Es el famoso aceite de coco que utilizo para casi todo, desde hidratación, hasta mascarilla, me parece un maravilloso todo en uno que hace las delicias para un perfecto destrasteo "potinguil" :) 

Además me parece perfecto para la piel, ese órgano maravilloso que absorbe todo cuanto aplicamos en él. Si se puede ingerir, ¿por qué iba a ser nocivo para la piel?  Pues eso, que para mi tiene un diez en cuanto a producto multiusos.

Ya no tengo excusas para cuidarme un pelín sin someter a químicos a mi cuerpo, no usar plásticos y no utilizar tantos productos ni ingredientes potencialmente nocivos para mi salud. Otro pasito más camino al Minimalismo, al Zero Waste y a la vida Anti C.

Ya me contaréis si lo usáis, o decidís probarlo. Hasta pronto!

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Destrasteando a mi aire. Cajones de la cocina.

Antes de nada, feliz puente a tod@s l@s que lo podéis disfrutar. A mi me toca trabajar mañana, pero tengo la suerte de poder disfrutar hoy y el viernes como festivos.

He decidido descansar un poco y aliviar la casa otro poco. Me gustaría éste mes aligerarla lo máximo posible, y empezar el año nuevo más liviano, a ver si lo consigo.

Hoy me he decantado, aparte de los básicos, por profundizar en los cajones de la cocina. Estaban ya bastante desordenados, y he hecho una incursión, uno a uno, vaciándolos, limpiándolos, destrasteando y vuelta a ordenar. No sé lo que durarán ordenados de nuevo, porque las prisas es lo que tiene.... pero por lo menos tengo a mano lo que utilizo y descarto lo que ya no, que ayuda a entorpecer y desordenarlos.

Llevo ya casi un año sin lavavajillas, el 31 de diciembre del año pasado dejó de prestar servicios, y nos planteamos darle al fregado a mano. Y de momento lo vamos llevando bastante bien.


El tema de los cubiertos en casa es relativo. Antes, al tener lavavajillas, teníamos más cubiertos para no quedarnos sin ellos mientras estaba funcionando, pero ahora creo que teníamos demasiados. Y por ahí he empezado.


He descartado algunas cosas, y otras, como los cubiertos sobrantes, los he guardado aparte, a ver qué tal funcionamos con menos. Si los volviese a necesitar, los sacaré y sino, los donaré más adelante.

Pensaba que iba a sacar pocas cosas, y aunque ha sido así (tras tantos destrasteos y mantenimientos, es más fácil) todavía me ha sorprendido haber sacado tantas.

Aprovechando el destrasteo, también me voy decantando por materiales duraderos y no tóxicos, madera, bambú, y acero inoxidable, bastante zero waste espero.

He rescatado las servilletas de tela, que las tenía un poco abandonadas en el fondo de uno de los cajones, cuando era pequeña en casa las usábamos diariamente, y ahora con la comodidad del papel, han quedado en último plano. Pues bien, quedan rescatadas para usar en casa y dejar un poco de lado el uso del papel, para ahorrar más y causar menos impacto al medio ambiente.

Y me he propuesto ir acabando con las bolsas de congelación de plástico y pasar a utilizar otros recipientes. Poco a poco se irá haciendo el cambio, ir aprendiendo, aplicando y mejorando día a día.

Éste mes lo haré a mi aire, el próximo día libre es el viernes aparte de disfrutarlo con la familia, le dedicaré un rato a otra zona, seguramente en la cocina para ir finiquitándola y pasar a otra zona.

Mi objetivo es tener lo justo para poder tener todo el tiempo posible para lo que de verdad me gusta.

Y poco a poco voy ganándole terreno al tiempo y disfrutando más tanto del minimalismo como de sus virtudes.

Ya me contaréis como van vuestros destrasteos. Hasta pronto!


domingo, 3 de diciembre de 2017

Año Nuevo, trastos fuera.

Hola, hola, hola. Cuánto tiempo sin escribir, creía que era menos, pero está claro que el tiempo pasa que vuela!.

Sigo con mucho trabajo y lo mejor es que me encanta, nunca creí que pudiese decir ésto pero aunque voy pelada de tiempo, estoy encantada.

Continúo con mis destrasteos semanales, y si bien es cierto que el acumular trastos es una adicción, el destrasteo también lo es, no veo el momento de mis ratos libres y ponerme a sacar cosas .... voy  con una mirada analítica todo el día cada vez que estoy en casa :) 

Más o menos resumiendo, estoy con mis cosas de siempre, mi familia, trabajo, lecturas, deporte... me falta un poco de tiempo para algunas otras cosas como escribir, pero poco a poco me voy organizando más y mejor.

Para éste nuevo año que empieza tengo muchas ilusiones y quiero continuar con éste fantástico estilo de vida que poco a poco voy puliendo más y  mejor.

Minimalismo: Por supuesto no puede faltar ni fallar ésta faceta de mi vida, una vez adoptado, creo que es muy difícil salir de ésta maravillosa comodidad. Tener única y exclusivamente lo que utilizamos y desechar lo que no, es un flujo constante pero a la par reconfortante. Espacios más grandes, limpios y luminosos, es como comprarte una casa más grande, pero sin salir de ella ;) 

También es más tiempo libre pues hay que dedicar un poco de tiempo a nuestras cosas, y no hay "inservibles" que nos roben nuestro tiempo. Pienso seguir siendo minimalista el resto de mi vida.

Para inspirarme y motivarme, suelo recurrir a blogs, y físicamente tengo los dos manuales de una de mis gurús de referencia, M. Kondo.

Foto: Me regalaron una tacita preciosa, con plato y tetera. Ni qué decir tiene que fue la excusa perfecta para sacar algunas tazas a cambio, y las doné a una tienda de caridad para animales.



Zero Waste: Tema difícil pero voy haciendo mis pinitos. Supongo que será como todo, al principio se nos "colarán" cosas, y es que abandonar plásticos es harto difícil y complicadísimo, pero aún así no hay que desistir. Poco a poco ir creando hábitos que nos hagan la vida más fácil, cómoda y que el impacto con el medio ambiente sea mínimo. Cuando alguna escasa vez tengo que adquirir una bolsa de plástico.... qué dolor de corazón, oye! pero ya son muy pocas veces, y suelo llevar mínimo una de tela plegada en el bolso, y el maletero lleno para las compras semanales. 

En casa cada vez hay menos plásticos y más vidrio, es más engorroso, sí, pero a la larga es mucho mejor hasta para nuestra salud.

Me compré el famoso libro Zero Waste, finalmente los pocos libros que me compro van a ser manuales de consulta y desde luego los uso muchísimo, y los presto, ahora le saco "pringue" a todo ^^

Foto: Ese es el juego de té que me regalaron, y a cambio salieron cerca de una decena de tazas de casa. Después de leer ese libro, esas oncitas individuales de chocolate que veis ya no las volveré a comprar, no merecen la pena los envoltorios, y siempre puedo comprarla a lo grande y hacer mis unidosis yo misma ^^

Salud y alimentación: Tema importantísimo para mi, sin salud no hay  nada y es un tema primordial. Ahora tengo muy poco tiempo para cocinar, por lo tanto aprovecho los fines de semana para cocinar a lo grande, y entre semana sólo tengo que montar los platos. Si fuera yo sola sería más simple, pero al tener a la niña, exprimo cualquier minuto del día para que su alimentación sea lo más completa y sana posible. Por ejemplo, mientras escribo, estoy haciendo una crema de verduras para varios días y personas, y con el agua de la cocción, suelen salirme unos 3 litros de caldo vegetal para sopas y caldos.

Foto: Contundente caldo vegetal casero envasado en cristal y conservado en el frigorífico. Con las verduras de la cocción hago cremas y purés. Con los restos, peladuras y demás, a compostar. En éste caso el residuo sí es cero.


 Los fines de semana hago cocina de aprovechamiento también. Cada semana compro frutas y verduras en gran cantidad, y los fines de semana, con los sobrante preparo los caldos, cremas y purés para la semana siguiente. Así conseguimos comer lo más fresco y de temporada posible aprovechando al máximo los nutrientes de los alimentos, y ya pasada la semana que las verduras están menos frescas, aprovecho para cocinarlas.

Si sobra caldo al fin de semana, preparo una bechamel vegetal y preparo un pastel de hojaldre con bechamel y huevo duro, es el plato favorito de mi niña, y de vez en cuando le doy el gustazo (es un plato rico en harinas, por lo tanto intentamos comer lo menos posible).

Sobre el deporte, ahora tengo muchísimo menos tiempo y es un tema pendiente de organizar. Aprovecho los días de entrenamiento de mi hija para trotar un poco, pero la mayoría de veces tengo asuntos pendientes y no puedo entrenar. Es uno de los puntos que tengo que organizar para el año entrante, tener días fijos de compra (alimentos) y los días de entrenamiento de ella, tenerlos para mi también.

Mi gurú en estos temas es la Doctora Odile Fernández, sobreviviente de un cáncer con metástasis que ha escrito varios libros sobre su experiencia y métodos alternativos, complementados con la medicina tradicional. No sólo hay que cuidarse cuando estamos enfermos, la prevención es fundamental, y uno de mis propósitos es que mi despensa sea una "farmacia" de nutrientes.

Almacenaje de alimentos: Pero ésto no es "anti-minimalista"? A primera vista puede parecerlo, pero he adaptado un rinconcito de mi despensa al almacenaje de "no perecederos" y supone un par de euros más cada vez que hago la compra.

La razón fundamental es que ahora con tan poco tiempo libre, el tener que ir a comprar porque me falte "algo" es un tema que me trastorna el día, y a la par fastidia el bolsillo. ¿Por qué? porque cuando voy a por algo que se me ha olvidado, nunca vuelvo con eso sólo, verdad? encima es tiempo y la mayoría de veces, combustible e impacto medio ambiental que estoy tratando de eliminar.

Es un almacenamiento de consumibles, por lo tanto no son "trastos" que van a estar eternamente ahí, y el día que no quiera tenerlo más, tan sólo tendré que consumirlos hasta que se agoten.

¿Qué suelo tener en esa despensa de "emergencia"? Pues básicamente aceite, sal, bicarbonato, azúcar, latas, pasta, arroz, papel higiénico, chocolate puro, avena y harinas integrales, semillas, vinagre, especias, conservas de frutas y verduras..... y si algún día me falta alguna de éstas cosas, pues voy a la despensa de emergencia y ya no tengo que salir a por "eso". Luego en la compra lo vuelvo a reponer, y así van rotando para que nada se eche a perder. También tengo una pequeña reserva de agua embotellada, con el tema de la sequía creo conveniente tener algo de agua por si acaso. No suelo usar agua envasada, pero es un tema más de emergencia que otra cosa. 

Y así más o menos tengo organizada la vida. Tengo pendiente orgarnizarme mejor para tener ese tiempo de deporte para mi, y optimizar el tiempo de compra, aprender y pulir algunas recetas y poder seguir disfrutando de la vida, a pesar de no tener tiempo actualmente.

Otro de mis objetivos es reducir mi jornada laboral, espero que el año que entra ya mismito pueda empezar con todo bien organizado para sacarle todo el provecho que se merece la vida.

Ha sido un placer volver a poder escribir un ratito, y sacaré tiempo de donde pueda para seguir haciéndolo. 

Un abrazo gigante y gracias.

jueves, 22 de junio de 2017

Yogures Zero Waste.

En éste camino minimalista, vegan y zerowaste, es importante compartir todas aquellas ideas, por sencillas que parezcan, a conseguir un mejor bienestar en todos los sentidos.

Estaba ésta tarde haciendo yogures de soja, desde hace la tira de tiempo que los hago en casa y se me ha ocurrido probar hacer uno de ellos con bebida de almendras. No sé si saldrá bien o no el invento, pero he probado a hacer uno y mañana sabremos qué tal ha salido (os lo contaré mañana 😉)


Resulta que la yogurtera fue uno de los artilugios que se salvaron de la criba porque iba a utilizarla como deshidratadora, pero finalmente descubrí que con bebida de soja y yogur de soja, podía hacer yogures caseros y así ahorrarme los envases de plástico y unos euritos, ya que son más caros.


Si os animáis a probar, deciros que con la bebida de soja bio o ecológica salen mucho más cuajados que con bebida normal, utilizando igualmente un yogur y un litro de bebida para realizar siete yogures.

Al hacerse en cristal también es una forma sana de tomarlos y conservarlos, nos quitamos plásticos de por medio, y hacerlos realmente son 10 minutos (calentar ligeramente la bebida, mezclar con el yogur y repartir en los recipientes de cristal) más 12 horas de yogurtera. Luego dejar enfriar fuera y cuando estén ya a temperatura ambiente, los metemos al frigo y a disfrutar. Y cuando quedan uno o dos, vuelta a repetir ^^

A lo que iba, mañana os contaré si funciona con otras bebidas vegetales porque la bebida de soja la compro en brick y me gustaría también ahorrarme ese envase, y al hacer bebidas vegetales caseras pues sería genial que funcionase el "invento".

Así que uno de los yogures ha sido de bebida de almendras con un par de cucharaditas de yogur de soja, y mañana veremos si ha salido cuajado o no ha sido buena idea.... cruzando dedos!

Hasta mañana!



viernes, 12 de mayo de 2017

Transiciones. Vuelta al destrasteo.

Hace tiempo que no escribo, poco más de un mes y en éstos días ha habido cambios importantes en mi vida. Entre ellos, creo que uno de los más importantes es que he encontrado un trabajo fantástico que me encanta. Si hubiera tenido que describir perfectamente lo que buscaba no hubiera dado tanto en el clavo, por lo que finalmente va a ser cierto aquello de "cuidado con lo que deseas, puede hacerse realidad" 😄

Éste cambio de situación laboral, junto con el cambio de estación, el incremento de ejercicio y la pérdida de peso ha hecho que sea una transición si bien rápida, algo caótica en cuanto al armario (sobre todo) se refiere.

De repente me he encontrado con el armario otra vez algo revuelto y algo que hacía meses que no me ocurría, ha vuelto a hacerlo, pasarme más de cinco minutos pensando en qué ponerme o buscando algo que no encuentro a la primera. Qué malos recuerdos!!!

También me pasa en casa, y es que han ido entrando trastos (que a todos nos pasa y no nos damos cuenta) y como hace tiempo que no destrasteo, pronto ha vuelto a haber más cosas de las que desearía en más sitios, y poco a poco me van incomodando, ya que al probar las mieles del "espacio vacío" ya no quiere una volver a lo de antes.

Las transiciones son duras, pero hay que pasarlas. Muchas veces por no hacerlo, preferimos quedarnos como estamos, y "vivir" con esa pequeña incomodidad o molestia, y seguir perdiendo tiempo, en vez de invertirlo en nuestro bienestar. 

Al volver a trabajar he tenido que adquirir algunas prendas adecuadas a mi nuevo puesto y peso, que se han juntado con las antiguas, con las que se me han quedado grandes, con las que no me puedo poner para trabajar y con toda la ropa de deporte que he ido acumulando por carreras y por adquisición, y por falta de tiempo, no he realizado el "entra uno, sale uno". Resultado: cajones y armario otra vez más llenos de lo necesario y una pequeña, pero no menos importante, pérdida de tiempo diario buscando prendas qué ponerme.

Así que me encuentro hoy sorprendida y contenta porque no tengo competición, no tengo entrenamiento, no tengo trabajo, no tengo que ir al colegio, no tengo que hacer compra de casa y encima he madrugado por gusto. Y he decidido invertir la mañana de hoy en escribir y destrastear, para así hacer más fácil el resto de días y dar por concluida la transición hasta nueva orden o nuevo cambio 😄

La imagen puede contener: una o varias personas
Llegada a meta de mi última carrera.
Las transiciones pueden ser duras, pero hay que pasarlas. Si lo hacemos, no sólo conseguiremos nuestros objetivos en menos tiempo, sino que serán de más calidad.  Cuando deseamos un cambio grande en nuestras vidas, muchas veces vemos que es tan grande, que decidimos que no es para nosotros, o lo dejamos para más adelante, pero muchas veces nos olvidamos que se puede hacer, y aunque sea poco a poco, aunque tardemos más, cada paso cuenta, y es una pequeña suma cada gesto a nuestro favor, para conseguir nuestras metas 

Así que sólo me queda desearte un buen fin de semana y ¡A DESTRASTEAR!

domingo, 2 de abril de 2017

2º aniversario de Viaje al Minimalismo.

Parece que fue ayer cuando empecé ésta maravillosa incursión al Minimalismo en mi vida, y ya han pasado dos maravillosos años desde entonces.

Sé que aunque todavía quedan cosas que me tienen atada en sentido figurado, el avance hacia la libertad va viento en popa y sin paradas, es decir, que llegaré a mis metas disfrutando del camino, dure lo que dure y tarde lo que tarde.

Recuerdo como si fuese ayer cuando empecé. La casa llena de trastos, sin trabajo, sin apenas ingresos, sin ambiciones, sin sueños, sin esperanza, aunque afortunadamente, con mi familia siempre unida, el motor de mi vida.

Si habéis leído el blog o parte de él, sabréis que han estado saliendo trastos constantemente, en varias vueltas de destrasteo que he dado y mi vida, poco a poco se ha vuelto de más calidad.

Tengo muchos objetivos en mente, y poco a poco se van cumpliendo o acercando deliciosamente a la meta, y eso es algo que también se va disfrutando.

Recuerdo cuando conseguí trabajo, fue estacional y poco tiempo, pero justo llegó en un momento maravilloso y lo disfruté a lo grande, me renové como persona ya que el trabajo me encantó y todavía lo recuerdo con muy buen sabor de boca. Aquello se acabó por desgracia pero me llené de energía para seguir buscando algo que realmente me apasione para poder dedicarme a ello. No puedo deciros todavía que lo he conseguido porque no es sencillo, por lo menos para mi, encontrar trabajo, ya no hablo de algo que me guste, sino de algo para despegar, no obstante voy haciendo cositas que me permiten sentirme útil y valorada.

Respecto a deudas, afortunadamente me las quité todas muchísimo antes de empezar con el Minimalismo, a falta de la hipoteca, por supuesto, que a pesar de tenerla todavía, le he estado metiendo pequeños bocados durante éstos dos maravillosos años y ya se aprecia un desahogo notable. Al principio cuesta, no se aprecian apenas cambios, pero poco a poco se va notando como va bajando esa cantidad y anima a seguir rebajándola cuando es posible (que no siempre lo es, por eso éste viaje es lento ^^  y es conveniente disfrutarlo por el camino).

La imagen puede contener: calzado y exteriorEn cuanto a deporte y salud, pues uno de los grandes logros cumplidos fue dejar de fumar, y finalmente invertir esos euros en apuntarme a un club de atletismo. Creo que invertir en mi y en mi salud ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida pues éstos pequeños gestos me están haciendo crecer como persona y nutriendo mi autoestima, me siento más fuerte que nunca, con ganas de comerme el mundo y deseando seguir luchando por todo lo que deseo para ser más libre y más feliz conmigo misma y con los míos.

Hemos aprendido a vivir con mucho menos, y ahora sabemos apreciar verdaderamente la esencia de todo lo que tenemos, lo que nos rodea y antes de entrar algo a casa hacemos un profundo análisis de lo que nos aporta, lo que nos aportará y si es realmente necesario para nosotros.

Siguen sobrando cosas en casa, lo sé y sigo trabajando para que vaya saliendo todo y se reutilice en otros lugares. Voy más despacio porque ha sido y es un trabajo titánico, amén que deseo quedarme con nada y menos, así lo quiero y así lo necesito, y a la par deseo que mi familia me acompañe y lo disfrute conmigo y eso lleva un ritmo diferente al que llevaría una persona sola.

Me siento bien, fuerte y agradecida por haber encontrado éste camino maravilloso que se solapa perfectamente con la vida sostenible del Zero Waste y con el Veganismo, es como un círculo de creencias y estilos de vida que se unen y acoplan perfectamente para una vida mejor y me siento absolutamente agradecida de así haberlo encontrado y practicándolo lo mejor que puedo día a día y disfrutándolo a tope.

Así han sido en resumidas cuentas mis dos primeros años de Viaje al Minimalismo. Aún me queda mucho por hacer pero con tranquilidad seguiré trabajando en todo lo que me pueda ayudar a ser mejor persona y a ser más libre. Y lo más importante es que soy muy feliz con lo que soy y lo que me rodea, y que mi mayor tesoro que es mi familia está a mi lado.

 Y para finalizar el post, daros las gracias por acompañarme en éste viaje maravilloso, documentarlo ha sido una buena elección para mi, y vuestra compañía ha sido fundamental para animarme a compartirlo. Muchísimas gracias!!

lunes, 13 de marzo de 2017

Mis bolsos.

Hoy es un día lluvioso donde los haya, que invita a meterse en la habitación y hacer una incursión a todas nuestras posesiones. Como ya os comenté en la entrada anterior, me apetecía mucho hacer un destrasteo primaveral, de mantenimiento básicamente, pues ya ni tengo todo lo que hubo en un principio (un infierno) ni voy a volver a sentir aquellas sensaciones tan variopintas y profundas como sentí. 

Aquello fue una experiencia inolvidable y me alegro tanto de haberlo documentado y compartido en éste blog, pues ya es lo único que queda de aquella  casa llena de trastos y hoy es un hogar, si bien y para mi gusto, siguen sobrando cosas, sé que ésta aventura es una transición que lleva su tiempo y afortunadamente en éste maravilloso viaje voy muy bien acompañada y por lo tanto, como buen equipo que somos, llevamos nuestros ritmos y los respetamos para así disfrutarlo juntos y al máximo (vamos, que no tiro la casa por la ventana por respeto a la familia jejeje).

He sacado los bolsos. Tengo tres: uno negro bandolera, uno marrón tipo mochila, y uno de fiesta. Los tres de materiales sintéticos (nada de origen animal).
Mis bolsos: negro, marrón y de fiesta.

Actualmente estoy usando el marrón, casi diariamente y cerca de un año ya. Lo llevo extremadamente cómodo y no tengo idea de cambiarlo en breve, no obstante el negro me gusta tantísimo que me lo quedo porque sí, porque lo volveré a usar pues me encanta. La duda es el de fiesta. Lo tengo yo no sé la de años, y realmente lo he usado sólo una vez, para una boda el año pasado y sinceramente, no tengo idea de ir a más bodas ni acontecimientos en mi vida (no me gustan, qué le vamos a hacer?) entonces, qué hago con él?

Dentro de su funda, guardado dentro del negro, no ocupa lugar, no obstante si no lo vuelvo a usar éste año, saldrá con todos los honores a ver mundo, esa es la decisión que he tomado, ponerle fecha de caducidad. Lo he utilizado hace unos 6 meses, si no lo utilizo éste año, saldrá de casa.

Bolso de fiesta dentro del bandolera negro, no ocupa lugar.
Estoy contenta con ellos, antes tenía muchísimos bolsos y salieron todos de casa, no usaba casi ninguno y me ocupaban un sitio muy valioso.

Ahora mismo, éstos tres me encantan, y cualquiera de ellos lo llevo maravillosamente bien en cada momento, y mi cabeza no está estresada pensando en qué tengo y con qué ponerlo. Hacen juego con todo y sobre todo, aunque me costó muchísimo encontrarlos, son tal y como yo deseaba: material, forma, color y utilidad. Ahora mismo tengo muy pocas cosas, pero tengo lo que quiero sin acumulaciones, aunque me cueste un poquito más buscar :D

Y tú, ¿cuántos bolsos tienes? :D